El camino a la felicidad no es recto, existen curvas llamadas
equivocaciones , semáforos llamados
amigos, luces de precaución llamadas
familia, túmulos de tropiezos que se deben vencer para llegar al final. Pero sólo se logra si tienes una llanta de repuesto llamada
decisión, un potente motor llamado
amor, un seguro llamado
fe y abundante combustible llamado
paciencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario