miércoles, 1 de agosto de 2012

Jugar piel con piel, luego terminar con una sonrisa de satisfacción, luego reírnos de nuestras tonterías y ocurrencias tan instantáneas como absurdas y luego comernos y una otra vez, bebernos, lo que sea pero contigo, juntos. ¿Sabes qué es lo único que no soy capaz de imaginar? La despedida. No soy capaz de imaginar qué te digo cuando me voy, o qué me dices, en qué quedamos, si es que quedamos en algo, claro.. Pero bueno, es lógico soñar despierta solo con las cosas bonitas, ¿no? 12.24
 Por cada risa llena de felicidad. Por abrazarme cuando más lo necesito, por ser mi aire cuando no respiro. Por tu paciencia y sinceridad, por recordarme qué soy cuando se me olvida. Por cada palabra que me resucita, por cada silencio, por cada mirada, por cada enfado, por cada instante contigo, por cada beso.